Esta biografía está basada en aquella publicada en el Diccionario Biográfico de Rodolfo Pérez Pimentel, quien a su vez recibió la información del historiador Julio Estrada Icaza.

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VICTOR EMILIO ESTRADA SCIACCALUGA
AUTODIDACTA en varios campos. BANQUERO.- Nació en Guayaquil el 22 de Mayo de 1891. Hijo legítimo de Emilio Estrada Carmona, Presidente de la República en 1911 cuya biografía puede verse en este diccionario y de su segunda esposa Victoria Sciaccaluga Aubert, naturales de Quito y Guayaquil respectivamente.

Fue su maestra de primeras letras Julia García Noé y pronto se convirtió en el compañero inseparable de su padre, administrador en el Ingenio La María de la familia Morla. El 98 inició la primaria y el 4 la secundaria en el Vicente Rocafuerte, pero no terminó porque de escasos quince años intentó tomar la plaza de Riobamba con su padre y cuando Alfaro triunfó a los pocos días se enroló como Teniente en el buque escuela Marañón, donde fue Ayudante de Contador; después le tocaría viajar a Valparaíso para reparaciones en dique seco.

En 1909 acompañó a su padre a Europa y de regreso pasó por los Estados Unidos. En Abril de 1910 obtuvo los despachos de Teniente de Infantería del Ejército, fue ascendido a Capitán en el batallón Cazadores de Los Ríos, luego fue Oficial de Estado Mayor y Ayudante de Campo del presidente Alfaro en Machala durante la movilización nacional decretada contra el Perú. 

Lanzada la candidatura presidencial de su padre en Marzo de 1911 publicó el diario de la mañana "La Unión" con Adolfo Gómez y Santistevan para trabajar por ella y alcanzado el triunfo electoral vino el rompimiento con Alfaro; así las cosas, organizó la revolución del 11 de Agosto que permitió el ascenso de su padre al poder por solo 112 días, pues falleció intempestivamente en Guayaquil el 21 de Diciembre de un infarto masivo. Durante ese tiempo viajó como Ayudante del Ministerio de Defensa a Europa, a la recepción del armamento pedido a la casa alemana Ahrhart.
El 20 de Abril de 1912 contrajo matrimonio con Isabel Icaza Marín y tuvieron ocho hijos, (1) Igualmente en Abril fue designado Capitán del Puerto. Entre 1913 y el 14 actuó de Ayudante del Jefe de la IV Zona Militar. El 16 fue electo Diputado suplente por el Guayas y miembro de la Junta Patriótica del Centenario. Ese año ocupó una de las Concejalías de Guayaquil, tuvo a cargo las comisiones de Beneficencia y Terrenos, la representación del Concejo ante la Junta del Ferrocarril a la costa y fue electo miembro de la Junta de Embellecimiento de la ciudad, donde le correspondió trabajar gratuitamente hasta 1922.
(1) Los nuevos esposos vivieron en la quinta "La Esperanza", al sur de la Iglesia de María Auxiliadora, pero en las estaciones invernales pasaban a la casa heredada en el centro, ubicada en 9 de Octubre entre Boyacá y Noguchi, hasta que en 1923 edificó la villa Pilar, de cemento, sobre la calle Rosa Borja de Icaza, convirtiéndola en residencia permanente.

A mediados de 1917 fue designado Interventor de la Tesorería de Hacienda y pudo observar minuciosa y tranquilamente el mecanismo financiero y sus fundamentos "y después me sugirió el anhelo de estudiar la teoría hacendaria en su aspecto científico para fundar mis opiniones en una y otra fuente, de manera que no sea simplemente un estudio teórico en que escollara la práctica sino una traslación de doctrinas al terreno propio para recibirlas, principiando por desprenderme de aquello que conceptúo uno de los fundamentales errores de nuestras prácticas en general, aquella imitación casi servil de lo extranjero, trasplantación global de prácticas europeas sin considerar el ambiente nuestro". También fue nombrado miembro de la recién creada Junta Consultiva de Cambios para impedir que siguiera subiendo el dólar, que de S/. 1,70 en 1900, se cotizaba a S/. 2,50 por entonces; entre otras razones, por el ingreso de los Estados Unidos a la Guerra Mundial, que significó el cierre del principal mercado ecuatoriano de cacao y tagua, y no teniendo qué exportar, nos quedamos casi sin divisas.

En 1918 publicó su primer trabajo, "El Problema vital del Ecuador, Fuertes o Esclavos", ensayo en 59 páginas, donde condensó sus experiencias, dio consejos militares y paralelamente abogó por la necesidad del desarrollo de la economía, la ciencia, el arte y el espíritu de nacionalismo e independencia a tiempo que recogía la experiencia mundial de todo orden. Fue designado Diputado suplente por Los Ríos. En Julio del 19 apareció una segunda parte: "El Problema Vital del Ecuador - Hacienda Pública" en 383 páginas, con estadísticas, cifras y datos tomados de informes, estudios y presupuestos utilizados "por mi persistente afán de hallar en la historia recursos para mostrarlos y ofrecerlos a mis compatriotas"; también numerosas citas y referencias de tratadistas ecuatorianos y extranjeros que hacen de la obra un compendio erudito y muy práctico de Ciencia de Hacienda, al punto que por ella y por su desempeño en la tesorería empezó a ser tenido como un especialista.

Cuando el 24 de Enero de 1920 se fundó la "Caja de Ahorro y Crédito La Previsora" para fomentar el ahorro y contratar rentas vitalicias, fue designado como su primer Gerente General. En dichas funciones tuvo tal eficiencia, que con el tiempo La Previsora pasó de simple "caja de ahorros" a ser el banco más fuerte del país.

Ese año recibió tres nombramientos honoríficos: Representante de la Universidad de Guayaquil ante la Junta del ferrocarril Quito-Esmeraldas en el cobro del impuesto a la introducción de aguardiente en el Guayas; Delegado de la Dirección de Oriente para la negociación sobre acumulo de aguardiente; y, Representante en el Guayas de la Junta del mencionado Ferrocarril. 
Publicó tres folletos: "La Tendencia del interés en el Ecuador", en 51 páginas, sobre el valor del dinero que se recibe a través de préstamos. "Voto razonado del Delegado de la Compañía de Préstamos y Construcciones de Quito ante la Junta Consultiva Económica de Guayaquil", en 30 páginas y "Estudio sobre el Presupuesto", en 85 páginas.

En 1921 editó "Moratoria o Conversión", en 63 páginas, estudiando la conveniencia de mantener en vigencia el decreto legislativo del 30 de Agosto de 1914 que creó la Ley de Moratoria de Pagos. También figuró como vocal de la Cámara de Comercio, la representó en la Comisión que estudió el primer proyecto de creación del Banco Central, y la Junta de Accinistas del diario "El Telégrafo" lo nombró su Comisario.

En Mayo del 22 fue encargado por Emilio Cucalón Pareja, Ministro de Hacienda, para estudiar y proponer al gobierno, a través de una Comisión Ejecutiva y Económica, las medidas convenientes para regularizar el tipo de cambio e impedir la especulación en la venta de letras sobre el exterior. Fruto de esta experiencia fue su "Ensayo sobre la balanza económica en el Ecuador", en 100 páginas, obra que ha sido calificada de detectivesca porque reconstruyó los diez últimos años del comercio exterior del Ecuador (de 1913 al 22) probando que los datos que arrojaba el Ministerio de Hacienda eran falsos. Fue traducida al inglés y constituye un hito en el estudio de nuestra economía. En ella señaló Estrada que "la verdadera causa de la crisis del cacao era el descenso del precio registrado en los mercados internacionales, que de 26 centavos oro la libra bajó a 9 y ½, es decir, a menos de la mitad, con ingentes pérdidas para los productores, que abandonaron las huertas" y a consecuencia de ello cayeron las pestes y se produjo la casi completa destrucción de los sembríos, que se redujeron a simples manchas aisladas donde antes habían existido plantaciones gigantescas. El gobierno habría querido paliar la crisis compensando a los exportadores con la devaluación del sucre, sin considerar que esta medida -aparentemente necesaria- arruinaba a los importadores y en fin de cuentas al pueblo consumidor.

El libro indica como otras de las causas de la crisis los despilfarros de los últimos gobiernos y el estar los mejores negocios del país en manos de inversionistas extranjeros. Por su valentía en decirlo se granjeó una ola de popularidad entre el obrerismo del Guayas. Por eso, a principios de Noviembre, fue llamado por la Confederación Obrera que había declarado una Huelga General en Guayaquil y por el gobierno, para plantear respuestas a la grave crisis económica ocasionada porque había subido la cotización del dólar a S/. 4,80. 

Estrada formó parte de una comisión ad-hoc con Eduardo Game Valarezo y José Rodríguez Bonín por el Banco del Ecuador, el Gobernador Jorge Pareja y Pareja, el Jefe de Zona Coronel Enrique Barriga, el Intendente de Policía Alejo Matheus Amador, los síndicos de las instituciones obreras Drs. José Vicente Trujillo y Carlos Puig Vilazar, el Presidente de la Asamblea General de Trabajadores Adolfo Villacrés, el líder obrero Amadeo Rojas y el Asesor Técnico de la Asamblea Efrén Alvarez (2)
(2) Cuando la Comisión Ad-Hoc promovió la necesidad de la incautación del dólar, los obreros cambiaron su pedido de aumento de salarlos por el de la baja del dólar, creyendo que así se conseguiría la disminución del costo de la vida y sus salarios tendrían un mayor poder adquisitivo; pero los acontecimientos se precipitaron y el 15 de Noviembre ocurrió la matanza.

Al siguiente día de la matanza de obreros del 15 de Noviembre, encabezó a un grupo de ciudadanos que se dirigió al Presidente José Luis Tamayo, excitándolo a expedir el decreto de Incautación de Giros. El gobierno aceptó su proyecto y le nombró Presidente de esa Comisión. También se le designó miembro de una comisión constructora de casas para obreros, que no fue debidamente capitalizada y se desintegró.

A fines de Noviembre de 1922 comenzó a actuar la Comisión de Incautación de Giros para el control de las Divisas bajo la presidencia de Estrada, que estableció un cupo restringido de importaciones a través de Notas de Cambio para cada importación y quitó a los bancos la facultad de emitir letras sobre el exterior. Igualmente, por primera ocasión en la República, se siguió una estricta política de control de precios. En Marzo de 1923 el dólar había sido controlado en S/. 3,20 pero como dicha tasa de cambio era artificial no pudo sostenerse y volvió el dólar a subir de precio, produciéndose una inflación con recesión, es decir, una deflación, que es lo peor de todo.

En Junio, después de ocho meses y medio de administración por parte de la Comisión, las importaciones habían vuelto a superar a las exportaciones y las Notas de Cambio eran difíciles de obtener de la Comisión. Entonces Estrada se quejó a la presidencia de la República, de que por culpa de la Ley de Moratoria (3) la Comisión no podía tener el control monetario real de los Bancos emisores locales y en consecuencia sólo controlaba una parte de las importaciones y Notas de Cambio. Como solución al problema se planteó por primera ocasión la necesidad de contratar un consejero financiero en el exterior tal como acababa de hacerse en Colombia y Estrada ofreció los fondos de la Comisión para ello.
(3) Estrada siempre había estado en contra de esa Ley, pero también comprendía que con emisiones Inorgánicas, esto es, con billetes sin el debido respaldo oro, no se podía continuar adquiriendo anualmente la totalidad de las cosechas; de suerte que ubicado en mitad de un problema aparentemente insoluble, propuso varias soluciones posibles.

A fines de Julio y sin ninguna esperanza a la vista, terminó la Comisión sus labores por renuncia de su Presidente Estrada y del resto de sus miembros. Tamayo asignó todo el trabajo al Dr. Carlos A. Borja Cabezas, sin abolirla. La tasa volvió a subir y llegó a los S/. 5,oo, luego a los S/. 5,60 y se agudizó la crisis económica nacional, que se volvió eminentemente política en la reunión de la Asamblea Nacional del Partido Liberal Radical en Quito. Estrada y José Joaquín de Icaza Noboa, ex-miembros de la Comisión, publicaron un editorial sobre el tema, bajo el título de "Produzcamos más", que trajo numerosos comentarios.

Para esa fecha había editado tres folletos explicativos del problema: "The incautation, an important financial essay", en 26 páginas. "La inconvertibilidad del billete bancario y su solución", en 83 páginas y "Memorándum al señor Presidente de la República y al señor Ministro de Hacienda acerca de la cuestión de precios durante la Incautación", en 15 páginas. En el primero trató sobre el costo del dinero adelantándose al tratadista norteamericano John Maynard Keynes y en el último hizo un resumen de sus experiencias en la Comisión Económica Nacional.

En 1924 fue Director Principal de la "Compañía Ecuatoriana White para Construcciones" y se esmeró en lo que hoy se denomina el arte de la comunicación, publicando los siguientes folletos: "La exportación y la importación del Ecuador - desde la colonia hasta nuestros días", como un capítulo más para el libro "Mundo Bolivariano", de Lima, con numerosos cuadros estadísticos. "La Crisis de los Cambios en el Ecuador", en 34 páginas sobre el eterno problema del cambio. "El Empréstito, sus ventajas y sus peligros”, en 30 páginas, en ataque a un proyectado préstamo externo que el nuevo gobierno del Dr. Gonzalo S. Córdova tramitaba en los Estados Unidos y que nunca llegó a materializarse debido justamente a la implacable campaña negativa y durísima de Estrada, quien siempre se mostró reacio a los endeudamientos agresivos sin finalidades prácticas. "La inconvertibilidad del billete bancario y su solución" sobre la Ley Moratoria de 1914 que impedía redimir los billetes por su valor oro y sobre los efectos que acarreó al país.

Tanto esfuerzo intelectual dirigido a encauzar y componer la economía en crisis lo recomienda ante la historia; fue de los pocos ecuatorianos de esa hora aciaga que trató de sobreponerse al quemeimportismo y abulia reinantes para hallar nuevos caminos.

Frisaba los 34 años aunque parecía mayor, estaba en la edad en que el hombre ha fijado sus metas próximas y lejanas y lucha por ellas; hablaba y escribía correctamente francés, inglés e italiano y siguieron apareciendo otros trabajos suyos con gran celeridad, pues tenía una brillante cultura autodidacta en materia económica y era uno de los banqueros mejor informados del país. 

Lamentablemente, a la par de todos esos aspectos positivos de su personalidad genial, existía el rescoldo de neurosis heredado de su padre, a quien sus amigos llamaban cariñosamente "El Ogro" por su agrio carácter y continuo mal genio. Por eso se le temía. 
El Presidente Córdova le ofreció el Ministerio de Hacienda, que rechazó conciente de que la falta de apoyo gubernamental destruiría todo esfuerzo coherente para sujetar al país a un riguroso gasto público exento de endeudamientos externos.

Lo nombraron Director del Monte de Piedad y habiéndose retirado a Data aprovechó dichas vacaciones para dar los toques finales a su libro "Moneda y Bancos en el Ecuador", en 379 páginas (cuya segunda edición de 1982 consta en el No. 17 de la Colección "Biblioteca Básica del Pensamiento Ecuatoriano" del Banco Central, en 412 páginas). 

La obra circuló en Mayo de 1925 en no más de veinte ejemplares impresos en mimeógrafo repartidos entre sus amigos y allegados, siendo una de las más eruditas que sobre esos temas se escribieron en Latinoamérica durante los años 20 al 30, explica las causas generales de toda inflación y en particular el retraso de la economía ecuatoriana desde 1914 hasta el 25. (4)
(4) Moneda y Bancos en el Ecuador demostró que la Ley Moratoria de 1914, que prohibió la exportación de oro y suspendió la libre convertibilidad, no fue la causa de la inflación y retraso, como la opinión pública de entonces la consideró. Estrada también acusó al abuso de los bancos privados por emitir papel moneda sin respaldo y al excesivo endeudamiento del gobierno financiado con emisiones inorgánicas de la banca privada, como las causas principales de la inflación y del malestar económico, cuya presión fue de tal naturaleza, que generó poder revolucionario suficiente para instaurar un nuevo gobierno con el triunfo de la revolución del 9 de Julio de 1925. Al explicar Estrada sus tesis utilizó la teoría producida hasta entonces por Economistas como Keynes, Fisher, Tausing, Casset, Pigeau, Waltras y Hawrey analizando variables como oferta y demanda monetaria, velocidad del medio circulante, balanza de pagos, etc. que aún no eran conocidas por los economistas del país. A diferencia de lo que en la época se sostenía, el autor demostró con cifras que el endeudamiento público, dada su magnitud, no fue la causa de la inflación, que él atribuyó mejor a los desajustes del comercio mundial causados por la primera Guerra y a la política seguida por los Estados Unidos de mejorar el poder adquisitivo del oro, como motivos de alza del cambio en el Ecuador y siendo un banquero privado, propuso la organización de la Caja Central de Emisión. Esta Idea quedó corta frente a lo que dos años mas tarde (1927) serían el Banco Central y la Superintendencia de Bancos. Si bien es verdad que Estrada conoció algunos de los principales escritos de Keynes, sus tesis se orientaron hacia una libre economía, sustentando en esa época un neo liberalismo económico".

Por entonces también publicó los folletos: "Circulación y emisión en teoría y práctica bancaria", en 16 páginas y "La evolución de la teoría monetaria y del crédito en sus aspectos relativos a la depreciación del circulante", en 9 páginas. De esa manera se mantenía en constante diálogo con el sector económico y bancario del país.

A mediados de 1924 se hablaba de "conferencias que el Ministro de Hacienda y la Comisión de Legislación va a tener con los banqueros y hombres de negocios de Guayaquil, sobre asuntos financieros y económicos de vital importancia para la Nación", en las cuales el Banco del Pichincha, le pidió lo representara.

Por lo pronto, ante la actitud francamente negativa de Los exportadores y banqueros, el gobierno optó por decretar el 15 de octubre, la supresión de la incautación.

A principios de 1925 un grupo de cuencanos dirigidos por Roberto Crespo Ordóñez, Federico Malo, Remigio Crespo Toral, Alcibiades Vega García, Alfonso Ordóñez Mata, Miguel y Gonzalo Cordero Dávila, asociados para la terminación del ferrocarril Sibambe-Cuenca, se acercó a Francisco Urbina Jado a solicitar que se sumara a la sociedad, pero éste recomendó a Estrada, quien se entusiasmó con la idea de formar un consorcio bancario para colocar bonos con la garantía del ferrocarril y completar el proyecto. También se habló de la canalización y pavimentación de Cuenca, de la construcción de una planta de agua potable y de otra hidroeléctrica. Invitados a participar Carlos Julio Arosemena del Banco de Descuento, Federico Cornejo Campuzano de la Unión Bancaria y Roberto Pellizari del Banco Italiano, se adhirieron con entusiasmo. El 17 de Marzo firmaron la escritura de la Compañía Constructora del Azuay y abierta la licitación nacional para el tramo Tipococha-Tambo, la nueva empresa fue declarada ganadora y el 21 de Junio firmóse el contrato, pero la Junta de Gobierno revolucionario rescindió lo actuado dos meses más tarde. 

El 20 de Octubre representó a la Compañía de Préstamos y Construcciones ante la Junta de Banqueros que designaría los miembros del Comité organizador del Banco Central.

En Enero de 1926 asistió a las reuniones de Gerentes de Banco en Quito que terminaron con la primera Junta Revolucionaria de Gobierno.

La Segunda Junta le encargó estudiar los proyectos de creación del Banco de Reserva, de la Caja Nacional de Crédito Hipotecario y de cualquier otro análogo que se pudiere presentar. Casi enseguida la segunda Junta creó la Caja Central de Emisión y Amortización y los bancos fueron obligados a entregar sus reservas en oro y plata. En las reuniones celebradas en la Gobernación del Guayas opinó que el oro debía ser entregado a S/. 10 en contra del criterio mayoritario de los demás Gerentes que fue de S/. 20 el gramo. Para explicarse editó el folleto "La Caja Central de Emisión y Amortización fundada por Decreto Supremo en el Ecuador y Anexo sobre el precio a que debe computarse el oro y la plata que transfieren los Bancos Emisores a la Caja Central o al Banco Central del Ecuador", en 38 páginas, refutado en Octubre siguiente por Alberto Bustamante Sánchez en el folleto "Con el Señor Dn. V.E. Estrada", en 6 páginas, cuando ya Estrada se había ausentado con su familia, como Adjunto Comercial Ad-Honorem de la Legación del Ecuador en Italia y Visitador de Consulados en Europa. Tres meses y medio después estaba nuevamente en Guayaquil para contestar la refutación. 

En Marzo del 27 fue electo Vocal de la Comisión organizadora del Banco Central y polemizó en "El Día" de Quito por una publicación del Gerente del Banco del Pichincha dirigida al Econ. Kenmerer, a través del folleto "Con el Banco del Pichincha. A propósito de su Exposición para la Misión Kenmerer", en 9 páginas donde manifestó que estaba de acuerdo con la multa que le habían impuesto a La Previsora desde Quito. Y como eran tiempos difíciles para la conducción económica del país, los comentó en "La Política económica desde la revolución Juliana", en 70 páginas.

Por entonces se quejaba de no ser escuchado pero se sentía satisfecho de haber logrado impedir en muchas ocasiones la implantación de medidas nocivas al país. Había cimentado su fama de prolífico autor de estudios económicos y de artículos periodísticos de nombradía. 

Como banquero sus hábitos eran muy regulares. Se presentaba en La Previsora a las siete de la mañana todos los días y salía recién a las seis de la tarde. Su distracción favorita era tener a sus cuñados y familias usualmente con la del Dr. Alfredo J. Valenzuela, esposo de su prima hermana política Maria Luisa Barriga Marín, en su villa, al sur de la Iglesia de María Auxiliadora.

Gozaba viendo a los niños correr por los amplios patios de su propiedad y jamás se quejó cuando sus hijos jugaban bulliciosamente casi al pie de su escritorio o de la silla donde solía sentarse a leer.

El mismo año 27 editó "Una reciente estabilización monetaria en Sudamérica. El Banco Central del Ecuador", en edición bilingüe inglés - español, de 22 páginas.

Entre Abril y Mayo de 1928 realizó una activa campaña a través del Diario "La Nación" y en contra de la simplista interpretación de los problemas económicos nacionales. El 29 dio a la luz "Gold exchange standard and Central Bank", en 8 páginas

El 30 publicó un folleto: "Memorándum relativo a la posición económica del Ecuador en 1930", decepcionado por la falta de criterio que existía en el Ecuador. Ese mismo año viajó con su familia, como Adjunto Comercial Ad-Honorem, a Bélgica, dejando en su reemplazo a Rodrigo Icaza Cornejo, segundo en La Previsora.

En Bruselas leyó mucho, visitó banqueros, después viajó por varios países de Europa y fue condecorado con la Orden del Rey Leopoldo. 

En 1931 regresó a Guayaquil justo a tiempo; pues, debido a una falsa noticia aparecida en el vespertino La Prensa", que decía "Fugó el Gerente de La Previsora", el público no tardó en agolparse en las ventanillas, reclamando sus depósitos. (5)
(5) Durante el pánico Estrada intentó redescontar cartera en el Banco Central pero le exigieron una garantía adicional y tuvo que recurrir a "L. Guzmán e Hijos", firma exportadora que gozaba de gran crédito en el exterior, para que obtuviese la garantía del Chemical Bank and Trust Co. de New York, por algunos centenares de miles de dólares y con ella facilitase al Central la operación solicitada. No poca importancia tuvo la actitud de varios de sus clientes y amigos, quienes sacaron sus depósitos en otros bancos y los trasladaron a La Previsora en billetes, a vista y paciencia del público, que aplaudió el gesto. Cuando a las once de la noche de tan agitada Jornada, se retiró el último cliente de las ventanillas, La Previsora había recuperado una buena parte de los retiros y se había salvado de la debacle. 

En 1932 el Presidente electo Neptalí Bonifaz le ofreció por teléfono el Ministerio de Hacienda. Estrada aceptó entusiasmado porque creía que podía servir al país, pero Bonifáz no fue calificado en el Congreso ni llegó a posesionarse. Ese año, en plena depresión mundial, durante un viaje a los Estados Unidos, aprovechó para adquirir para La Previsora, las ventanillas y el sistema de iluminación de bronce que pertenecían a un banco quebrado, en la insignificante suma de un mil dólares. 

El 33 fue designado Consejero Financiero Ad-Honorem de la Legación del Ecuador en Washington. El 34 editó "Economic Conditions in Ecuador", en 4 páginas. "Un caso de estabilización previa a una deflación monetaria 1927-31" y un Memorándum al Rotary Club de Guayaquil sugiriendo "los medios de alternar la deflación y la baja de los precios" en 25 páginas De esta última obra existe una Segunda Edición, con el No. 39 de la Colección Biblioteca Ecuatoriana de la Universidad de Guayaquil, 1982.

Entonces el nuevo Presidente electo José María Velasco Ibarra le ofreció el Ministerio de Hacienda. Estrada se retiró a Playas y escribió un Plan titulado "El problema económico del Ecuador en 1934", en dos volúmenes, de 174 y 105 páginas, que presentó a Velasco.

Designado el 1° de Septiembre, concurrió al Congreso el lunes 17 de ese mes y lo expuso. La sesión tuvo ligeros incidentes debido a que algunos Diputados pidieron aclaraciones. Estrada no tuvo paciencia y comprendiendo que no contaba con el suficiente apoyo político renunció el 1° de Octubre y volvió desilusionado a Guayaquil a escribir "Aclaración - La cuestión monetaria", que dividió en dos partes: la primera trata sobre el problema de la estabilización del sucre y tiene 36 páginas, y la segunda es la refutación de las doctrinas y crítica de la acción técnica del Presidente del Banco Central del Ecuador, en 80 páginas. Su temperamento irascible le había jugado otra mala pasada. 

Ese año también publicó "El Boletín Mensual del Banco Central del Ecuador, fuente de errores e Informaciones tendenciosas: 1) Balanza de pagos favorable, 2) No hay inflación? y 3) La última tentativa del Banco Central para atenuar su culpa", en 12 páginas.

En Abril de 1935 editó "La situación económica en sus relaciones con el Banco Central del Ecuador. Crítica de la política económica. Enero — Marzo de 1935", en 20 páginas. Era el crítico mayor del país en abierta lucha con el Banco Central.

Como miembro de la Comisión Económica que funcionó en Guayaquil fue invitado el 6 de Septiembre a exponer en la Cámara de Diputados, reunida en Comisión General, sobre el Plan Económico propuesto por el Ministro de Hacienda Luis Alberto Carbo. Fruto de dicha disertación fue un folleto de 6 páginas, con un breve ensayo crítico sobre dicho Plan.

En 1936 fue Presidente de la Bolsa de Valores y Productos de Guayaquil y Comandante de la Brigada de Reservas, con el grado de Coronel, a petición del Dictador Federico Páez y durante el tiempo que estuvo en el Ecuador la Misión Militar italiana (1936-38), recibiendo la Medalla "Abdón Calderón" de Primera Clase. 

En 1937 publicó "Cuatro Estudios Militares" en poligrafiado confidencial (6) fue electo Miembro de la Comisión reorganizadora del Banco Central y comenzó sus campañas de análisis y crítica a la política operativa del Banco Central del Ecuador, con los folletos "Intereses Vitales del País. Destruyendo una Calumnia", en 4 páginas, e "Intereses Vitales del País. En grave peligro ante la carencia técnica del Banco Central", en 7 páginas.
(6) "Cuatro Estudios Militares" trata sobre: 1) Discusión de la Estrategia defensiva del Ecuador, 2) Tres temas de acción táctica para la defensa de Guayaquil, 3) Adecuación de capacidad financiera a los medios de guerra en 1936-37 (San José de Amén. Cabeza de Puente del Salado, Posición defensiva del Camello) 4) Maniobras tácticas y logísticas de la Brigada Guayaquil, y Anexos con cartas y memorándum de carácter militar.

En Enero del 38 fue nombrado Vocal principal del Consejo de Administración del Banco Central, representando a los accionistas de la Clase A. En Mayo se inscribió como socialista para votar en las elecciones de los Miembros de la Asamblea Nacional Constituyente; pues, desde las trapisondas que le habían hecho los liberales a su padre en 1910, no simpatizaba con ese partido y tampoco podía calificarse de conservador.

En 1939 publicó "Some fundamentals of trade and economic reaproachment between North and South América", en 8 páginas. "Fábulas y Mitos que gobiernan la economía ecuatoriana", en 7 páginas. ""Intereses Vitales del País - Refutando calumnias y señalando ignorancia. Réplica al Sr. Neptalí Bonifáz, Presidente del Banco Central del Ecuador", en 8 páginas, y poco después "Análisis a la Reforma a la Ley del Banco Central solicitada por su Presidente Sr. N. Bonifaz", en 11 páginas.

En 1940, en plena Guerra Mundial, los barcos se pusieron escasos y sin embargo logró conseguir uno para transportar arroz a Panamá; pero el Presidente de la República, Carlos Alberto Arroyo del Río, abusivamente se lo apropió para cedérselo a su amigo Juan X. Marcos, que realizó el negocio. Estrada se valió entonces de su acostumbrada manía de polemista y publicó una protesta titulada "Carta Abierta", en 14 páginas, donde aclaró la situación.

Ese año también publicó "La explotación del sentimentalismo nacional. 1) El regionalismo es un fantasma que mueve a su gusto los intereses creados. Hechos, ante un diluvio de palabras (Aspecto Militar)", en 8 páginas. "Los Bancos y el tipo de interés", en 4 páginas. "La tragedia monetaria del Ecuador. La construcción y destrucción del Banco Central en 1938", y el 5 y 6 de Junio publicó en el diario "El Telégrafo" una "Patriótica carta del Sr. V.E. Estrada al Coronel retirado Carlos A. Guerrero en Quito". 

Ese año de 1940 fundó la Cadena Radial Ecuador C.R.E. con Luis Alcívar Elizalde.

En 1941 publicó "Pro Patria. Documento del pasado. Experiencias para el futuro", en 112 páginas, contando sus trabajos como Jefe de la Brigada de Reservas que el Presidente Arroyo del Río no pudo utilizar contra los peruanos. "El Control de Cambios y las Opiniones de su Director", en 20 páginas. "El Banquero e Industrial Dr. Humberto Albornoz socio del industrial González Artigas, refutado y pintado con la firma responsable de otro banquero ecuatoriano", en 9 páginas, contra su ex amigo Albornoz, y "La Tragicomedia de una fotografía", en 8 páginas.

Viajaba constantemente al exterior cimentando sus relaciones con los principales banqueros de New York y Londres, y manteniéndose al día con los últimos sistemas de trabajo bancario.

En 1942 editó la biografía de su ilustre padre titulada "Vida de un Hombre. Emilio Estrada", en 260 páginas, con la colaboración del periodista Aurelio Falconí Zamora, quien escribió y firmó un capítulo de la obra.

Al triunfo de la revolución del 28 de Mayo de 1944 fue designado Presidente del Concejo Cantonal de Guayaquil, pidió licencia a los dos meses para viajar a Washington como representante personal del Presidente Velasco Ibarra, con un Plan de Integración Económica Nacional, en el que se daba prioridad a la construcción del Puerto Marítimo de Guayaquil contra una serie de románticos defensores de la ría y grupo de técnicos que se oponían a la construcción del terminal portuario en el Estero Salado, con razones que la práctica ha probado que fueron infundadas.

De vuelta al país renunció a la Presidencia del Concejo y como para descargar la energía que no pudo aprovechar en la Municipalidad, se dedicó a levantar la Ciudadela Victoria en el balneario de Playas, completando la tarea con la construcción del Hotel Humboldt. En el equipamiento de éste y de los hoteles Humboldt de Guayaquil y Quito fue ayudado por sus hijos Julio e Isabel y su esposo Alfonso Jurado González. En esas labores gastó algún tiempo sin saber que ya le quedaba poco de vida.

Desde La Previsora había creado muchas compañías y a sus hijos había encauzado por el sendero del trabajo que caracterizaba su propia existencia. A Emilio lo puso a dirigir la Compañía General de Comercio y Mandato, y posteriormente él fundaría la Distribuidora de Autos S.A. Julio se iniciaría en la Compañía General de Construcciones y luego fundaría la Ecuatoriana de Seguros. 

A Luis y José los ubicó en la Guayaquil Bottling Company, embotelladora de Coca Cola.

Ernesto y el Ing. Julio Vinueza Moscoso, esposo de su hija Leonor, se asociaron para Edificaciones Ecuatorianas y luego Urbanizadora del Salado URDESA.

En 1945 publicó "Para la Historia. Mayo 28 - Septiembre 3 de 1944", reseñando su corta gestión municipal, en 72 páginas (7). El 49 imprimió un folleto "South América. In or out?", ensayo de índole histórico-militar.
(7) En enero del 47 polemizó por periódico con el directorio de la Liga Ecuatoriana antituberculosa LEA a causa de un impuesto que ésta solicitó al Congreso primeramente y luego al ejecutivo, y tuvo frases muy duras para Carlos Julio Arosemena Tola, Gerente del Banco de Descuento, que presidía dicha institución. 

En 1950 publicó "Treinta años de vida institucional" en 24 páginas con la historia del desenvolvimiento económico del Banco La Previsora, que para entonces proporcionaba la mayor cantidad de servicios, tenía sucursales en casi todas las provincias y era considerada la más sólida institución bancaria del país.

Estrada siempre había mantenido la tesis de la no concentración mayormente de los créditos para beneficio del pequeño deudor. 

Igualmente publicó "El momento económico en el Ecuador. Procurando hacer país. La tragedia monetaria pasada y la futura, sus causas, sus narcóticos y sus remedios" en 87 páginas como Exposición ante el Congreso Nacional reunido en Comisión General, con un proyecto esquemático de reordenación económica, y "Esquema de proyecto básico de reajuste y reordenación económica", en 112 páginas.

Ese año la Municipalidad de Guayaquil lo designó "El Mejor Ciudadano", distinción que le agradó muchísimo.

En 1951 publicó "Un capitulo real de la Historia o el término de una Regencia. 11 de Agosto de 1911", en 58 páginas conteniendo episodios históricos nacionales relativos a los últimos tiempos de la vida de su padre.

El 52 salió "Procurando hacer País. Tercera Serie. El nuevo Puerto de Guayaquil", en 84 páginas y "Memorándum on Inter-American Trade and Economic Repprochement", en 27 páginas.

Tenia organizado el material necesario para escribir una Historia Económica del Ecuador y estaba aparentemente bien de salud; pues, su antigua diverticulitis, la controlaba su concuñado el Dr. Francisco de Icaza Bustamante y ya no le fastidiaba, cuando empezó a sentirse mal de salud y le diagnosticaron un cáncer al páncreas que le obligó a permanecer seis meses en cama, hasta su fallecimiento el 22 de Febrero de 1954.

Alto, recio, trigueño, ojos y pelo negro, carácter eufórico y temperamento cerebral. Patriota genuino que se vivía afanando en darle al País una economía saneada y solvente, lo que no pudo alcanzar por falta de apoyo y por su temperamento irascible. Periodista temido que escribía con objetividad y verdad. 

En La Previsora organizó una empresa de inversionistas, que sin tener la mayoría de las acciones tuviera voz importante en las Juntas de Accionistas y cuyo capital estaba distribuido entre los cinco o seis principales funcionarios del Banco.
En su lecho de muerte entregó sus acciones en dicha empresa a Rodrigo Icaza Cornejo, esperando que aquel las manejaría con corrección y al momento de su retiro las entregara a su sucesor, el siguiente Gerente, aspirando solamente al progreso institucional del Banco, lo que no fue así, con las catastróficas consecuencias que hubo que lamentar después, cuando quebró el Banco y sus accionistas perdieron todo su capital.

Retorno a página de Víctor Emilio Estrada Sciaccaluga

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